Fábrica de inútiles.

El amor de madre es noble e incondicional. Lo perdona todo. Lo admite todo. Cual toro de lidia, acepta el engaño y se crece ante el castigo. No tiene límites. Se expande hasta abarcar lo impensable. Hasta justificar lo injustificable. No mengua. Tampoco descansa. El amor de madre es una droga. Letal, por cierto. Su […]

Lisboa.

Uno se contagia de Lisboa, antes que por cualquier otra vía, a través de los ojos. Es tan pequeña que cabe completa en la mirada; en el arrullo incesante e involuntario de las pupilas, que ante tanta belleza se dilatan asombradas, no bien se dan cuenta que hay romances, amoríos, encuentros y aventuras de suyo […]