Después del mar.

Quince pasos, veinte, cuarenta. Una vara en las manos, cinco ovejas. El polvo que se mete en los ojos, que se pega en los labios, que trae consigo la sed y provoca resequedad en la garganta. Tiempo, tanto tiempo que hace lo mismo. Quince pasos, veinte, cuarenta. Todos cuesta abajo, uno tras otro; con prisa, […]

Cirilo y la duda.

Mira, se me rompió la muela, le dije a Cirilo, que desde hacía rato me observaba con particular detenimiento desde el otro lado del vidrio-. Le mostré la palma de mi mano y en ella el trozo de diente fracturado. Cirilo, que si tuviera cejas las hubiera levantado, se sacudió de la ansiedad, gesticulando palabras […]

Debris.

Sueño que hay un hombre frente al espejo. Tiene la noche en contra, una tormenta pendiente en la mirada, un ciclón en la memoria y una sonrisa parecida al desconcierto en los labios. El hombre se mira, se observa, se juzga. Le tiembla la ceja, le tiemblan las manos. Está prendido de su reflejo y […]

Reina del Cosmos.

Reina del Cosmos, te necesito. Esta noche me he quemado la lengua con el café y la he curado con vino. En el trance he hablado, he dicho. He removido los dolores, los afanes, las esperanzas y las ilusiones que me embargan. He buscado la libertad de la charla y la paz del exilio. Me […]

Corte y queda.

Un dulce sobre la mesa, un vaso con agua y una servilleta. El ventilador sopla, pero no refresca. Desplaza la humedad del entorno y acaso retrasa, solo eso, el instante en que el aire devenga en cascada. Un reloj, una pulsera, algunas monedas y un paquete abierto con marcas de urgencia. Una lámpara de mesa […]

Larga espera.

Hay una banca al otro lado de la calle. Es una banca simple, de concreto, de poca altura, sin más diseño, sin más gracia. Frente a la banca hay un joven arce de tronco compacto y copa chata. Su enramada es amplia y tendida, como si estuviese dominada por el ímpetu de un soplo incesante. […]

Divina.

Hace siete meses que murió Rominita. Cuentan que lo hizo una mañana que volvía de pepenar comida en el basurero del mercado. Dicen que se desvaneció de repente, que cayó como si el alma la hubiese abandonado, que se desplomó como lo hacen los árboles tras el golpe letal de un relámpago. Nadie supo decir […]